En paralelo a su reconstrucción vital, la música fue su refugio innegociable. De formación musical autodidacta —y con un breve paso por la EMBA—, su verdadera maestría la adquirió trabajando en las trincheras de los estudios de grabación. Allí absorbió experiencia junto a figuras Osky Righi, Chano, Los Cafres, Caballeros de la Quema, Piojo Ávalos, Ana Camera, Mancha de Roland, entre otros.
El quiebre técnico en su carrera llegó al formarse con el reconocido ingeniero de mezcla y mastering Mariano Bilinkis, quien le reveló un nuevo enfoque que elevó su estándar de calidad a nivel internacional. Esa pulsión creativa tuvo su primera gran salida con Aukan 4.0, una banda de rock —con ex músicos de Bersuit Vergarabat y La Pistraca— que llenó El Marquee en tres oportunidades antes de disolverse en la pandemia, el evento que catalizó su carrera como productor de élite bajo el nombre de Gran Aukan.